Estratos
Estratos nace de una idea geológica: las capas que, con el paso del tiempo, se superponen, se presionan y se transforman hasta contar una historia. Cada estrato es memoria. Cada capa es tiempo comprimido.
Bajo este concepto desarrollamos una identidad visual que habla de profundidad y carácter. La etiqueta se estructura como una composición en capas: tipografía contundente en la parte superior, una forma semicircular que actúa como horizonte simbólico y, en la base, un entramado lineal que evoca sedimentos, tierra y textura. Todo responde a una lógica vertical, como si el vino se revelara desde el subsuelo hacia la superficie.
El nombre, Estratos, no es solo una referencia estética; es una declaración de intenciones. Este vino no se entiende en un solo trago, sino en niveles. Tiene estructura, matices y evolución. Igual que el terreno que lo origina.
La ilustración minimalista integrada en la etiqueta introduce la dimensión humana dentro de esa geología visual. No como protagonista épico, sino como parte del paisaje, como alguien que pertenece a esas capas y trabaja con ellas. El hombre no domina la tierra: la habita.
El sistema gráfico se apoya en contrastes claros: fuerza tipográfica frente a delicadeza lineal, geometría sólida frente a trazo orgánico. Una identidad sobria pero con tensión interna. Como el propio vino: contenido en apariencia, complejo en profundidad.
Estratos es tierra, tiempo y carácter.