
1726 es una marca que nace del orgullo por el origen. Un homenaje a lo auténtico, a la tierra y a quienes entienden que la verdadera calidad no se improvisa, se cultiva.
Desde Poularrosa abordamos el rediseño de 1726 con un objetivo claro: construir una identidad capaz de unir tradición, exclusividad y artesanía bajo un lenguaje contemporáneo, sólido y atemporal. Una marca pensada para quienes saben apreciar el valor de lo bien hecho.

Concepto de marca
En un contexto donde lo natural se ha convertido en tendencia y lo artesanal en lujo, 1726 reivindica el campo como un acto de rebeldía. No como nostalgia, sino como posicionamiento.
La marca se dirige a un público exigente, conocedor, que busca productos con origen, discurso y personalidad. 1726 no es para todos, y ahí reside gran parte de su valor.
Identidad visual
El logotipo de 1726 se construye a partir de una tipografía completamente original, dibujada desde cero, inspirada en las ramas y hojas del olivo. Un símbolo de historia, arraigo y continuidad que conecta directamente con el origen del producto.
La identidad visual combina fuerza y elegancia, con un carácter reconocible que funciona tanto en entornos premium como en contextos más cotidianos, sin perder autenticidad.


Packaging
El diseño de los envases es la culminación de todo el sistema de marca. Cada producto se presenta con una identidad clara, diferenciada y reconocible, pensada para destacar en el lineal sin recurrir a códigos artificiales.
El packaging de 1726 equilibra sobriedad y personalidad, reforzando la percepción de calidad y autenticidad en cada formato.
Resultado
1726 se consolida como una marca con discurso propio, coherente y atemporal. Una identidad que no sigue modas, sino que se apoya en el origen, la tradición y el orgullo de hacer las cosas como siempre… porque siempre ha funcionado.













